Hace algunas semanas atrás, terminé por sacar un libro de la biblioteca y pues leer algo diferente a lo que estoy acostumbrada, es así como llego a mis manos Mil soles espléndidos... la sinopsis medio me convenció, pero fueron las primeras páginas las que hicieron que mi curiosidad aumentara.
Hija ilegítima de un rico hombre de negocios, Mariam se cría con su madre en una modesta vivienda a las afueras de Herat. A los quince años, su vida cambia drásticamente cuando su padre la envía a Kabul a casarse con Rashid, un hosco zapatero treinta años mayor que ella. Casi dos décadas más tarde, Rashid encuentra en las calles de Kabul a Laila, una joven de quince años sin hogar. Cuando el zapatero le ofrece cobijo en su casa, que deberá compartir con Mariam, entre las dos mujeres se inicia una relación que acabará siendo tan profunda como la de dos hermanas, tan fuerte como la de madre e hija. Pese a la diferencia de edad y las distintas experiencias que la vida les ha deparado, la necesidad de afrontar las terribles circunstancias que las rodean —tanto de puertas adentro como en la calle, donde la violencia política asola el país—, hará que Mariam y Laila vayan forjando un vínculo indestructible que les otorgará la fuerza necesaria para superar el miedo y dar cabida a la esperanza.
Hasta aquí todo bien, pero como la vida misma no todo es color de rosa, Hosseini lo que hace es mostrarnos la vida en Afganistán los pasados 30 años mezclando la historia de un pueblo que ha sufrido guerras, levantamientos, etc. junto con el relato de estas dos mujeres ( Mariam & Laila ), que se conocen en medio de todo el caos. A medida que avanza el libro estas historias se van entrelazando, y ya no puede existir la una sin la otra. He de confesar que a ratos la lectura resulta tediosa, pero esto se debe a que muchos nombres o términos son desconocidos, y a ratos la historia se centra mas en la guerra , en querer demostrar esos eventos al mundo, no digo que este mal , sólo que no pensé en encontrarlos en el libro y menos hallar tal enfoque a esos hechos históricos.
Eran incontables las lunas que brillaban sobre sus azoteas,
o los mil soles espléndidos que se ocultaban tras sus muros.
Aquello que me impacto y supongo que terminé molesta, fue la aceptación, sumisión no se como llamarlo específicamente,pero aquella tranquilidad con que la mujer afgana aceptaba su rol , sin siquiera chistar cuando la sangre manaba de sus heridas provocadas por su esposo, porque al fin y al cabo era la costumbre en su país. En instantes así quería tirar el libro por la ventana, pero también me daba cuenta que algunas costumbres están tan arraigadas en la mente del hombre que aunque te pares delante de ellos y les diga que esta mal, seguirán haciendolas.
No encontrarás en este libro, páginas y páginas de amor, hallarás la historia de un pueblo y como ha luchado a lo largo de los años. Mariam y Laila sólo son algunas representantes de una población que ha vivido lo mismo por tanto tiempo.
